GRACIAS POR SU CONSUELO
Si algo nos enseñó Raquel a todos fue a hacer amigos. En donde quiera que ella estuviera, establecía un contacto auténtico con las personas. Ricos, pobres, altos, chaparros, jóvenes, viejos...en tan solo unos minutos ella no solo se había presentado, sino que conocía de ellos. Resulta una bendición que esto lo hayamos aprendido bien.
En los días siguientes a su partida hemos recibido muestras de afecto y apoyo de muchos de ustedes que conocieron a Raquel por si misma o bien al "árbol por sus frutos". A todos ustedes, amigos entrañables, gracias.
Su presencia es un consuelo y un recordatorio de la importancia de los amigos como compañeros de camino. Es así que continuaremos caminando juntos hasta el momento de reencontrarnos con aquellos que se nos han adelantado.
¡Hasta siempre, y hasta entonces, sabemos que contamos con ustedes!

0 Comments:
Post a Comment
<< Home